La idea de la aplicación de dosis de refuerzo está siendo analizada. Existen especialistas que indican que no será necesaria debido a que las células de memoria tras la tercera dosis durarían varios meses o años, pero existen otros, como los principales funcionarios de salud pública de Estados Unidos, que se encuentran analizando muy de cerca su implementación.

Esta idea de poner una cuarta dosis no es nueva: en Israel ya se está administrando en personas mayores de 60 años, trabajadores de la salud y personas con sistema inmune debilitado. ¿La condición? Que hubieran pasado por lo menos cuatro meses después de la tercera inyección.

Aplicación de dosis de refuerzo: ¿poner o no poner una cuarta dosis de refuerzo?

Suecia es otra nación que recomienda una aplicación de dosis de refuerzo adicional. La semana del 14 de febrero, su Agencia de Salud Pública sugirió una segunda dosis de refuerzo para todas las personas mayores de 80 años.

"El riesgo de padecer una enfermedad grave se incrementa con la edad. La vacuna protege contra la enfermedad, la enfermedad grave y la muerte en covid-19, y por lo tanto, la Agencia de Salud Pública de Suecia ahora recomienda que se ofrezca una segunda dosis a las personas con mayor riesgo de enfermedad grave. Esto significa un total de una cuarta dosis de vacuna para este grupo", explica la agencia.

En el caso de Estados Unidos, los funcionarios de salud pública mencionaron a finales de 2021 que no se necesitaba la aplicación de dosis de refuerzo adicional a la tercera inyección y que era demasiado pronto para empezar a discutir la posibilidad.

Sin embargo, a dos meses de haber comenzado el 2022, las cosas parecen haber cambiado y los expertos ya estarían empezando a considerarlo.

Para aprender más de...¿Hay personas inmunes al covid-19?

¿Qué es?
Es una enfermedad de las vías respiratorias que puede causar desde un resfriado común hasta neumonía. Cualquiera que esté en contacto con una persona infectada por el virus puede contagiarse y desarrollar la enfermedad. Los síntomas principales son: dificultad para respirar, tos, fiebre, dolor de cabeza, dolor de cuerpo y de garganta.
Asintomáticos
Hay personas que al contagiarse no presentan síntomas pero sí salen positivos en las pruebas de detección del virus. Es decir, al haber estado expuestas al virus sí contrajeron la enfermedad pero ésta se presentó de manera silenciosa, sin síntomas o muy pocos.
Inmunidad:
Pero también existe un grupo reducido de personas que nunca se infectaron a pesar de haber convivido con enfermos de covid-19. Son individuos con resultados negativos en las pruebas de detección pero que tampoco desarrollan anticuerpos. Es decir, son personas que generaron tal resistencia al virus que éste no logró entrar a las células ni replicarse.
Resistencia:
Las personas que nunca se infectaron de covid-19 a pesar de estar expuestas al virus, son pocas y se cree que el fenómeno se debe a una resistencia genética al coronavirus. Lo cual representa un hecho de interés científico porque los genes de dichas personas contienen información valiosa sobre cómo prevenir la enfermedad.
¿Quiénes son?
Por ejemplo, miembros de una familia contagiada que aunque cuidaron de los enfermos, nunca se contagiaron. O personal médico que asistió a muchas personas con la enfermedad y que nunca tuvieron la infección.
(Foto: Mehr News Agency, Milad Hospital during COVID-19 pandemic 3556142, CC BY 4.0)
Investigación científica:
El Consorcio Internacional para el Estudio Genético Humano de Covid, es una iniciativa de la comunidad científica de 10 países que actualmente se encuentra en la búsqueda de personas inmunes o resistentes al covid y que presenten las características ya mencionadas. Hasta ahora tienen 500 candidatos.
Relevancia:
El objetivo de la iniciativa es comparar el ADN de las personas resistentes con el de las enfermas para encontrar las diferencias fundamentales y el mecanismo que provoca la inmunidad al virus. Lo anterior con el motivo de desarrollar terapias o medicamentos que ayuden a prevenir la enfermedad.

En un correo enviado a CNN, la portavoz de la Food & Drug Administration, Alison Hunt, mencionó lo siguiente:

“Nos encontramos analizando continuamente los datos emergentes sobre la emergencia sanitaria y sus variantes en Estados Unidos y en el extranjero para evaluar la posible utilidad y composición de las dosis de refuerzo".

Hunt indica que las dosis adicionales llegarían en otoño debido a que coincide con la administración de vacunas contra la gripe, lo que podría convenirle más a las personas y tiene sentido científicamente hablando.

"Cualquier determinación de que se necesitan dosis de refuerzo adicionales se basará en los datos disponibles para la agencia", añadió la experta.

La aplicación de dosis de refuerzo ya está siendo discutida y si bien hay quien piensa que con dos o tres dosis es suficiente, el hecho de que coincidan dos enfermedades respiratorias en otoño sería un motivo para que se dé su implementación.

(Con información de CNN)