Detener el dolor agudo antes de que se convierta en dolor crónico es fundamental porque una vez que se da el cambio, la vida se modifica.

Muchas veces las personas con dolor crónico son incomprendidas porque no presentan señales físicas y su dolencia es interna. Por ello, es importante evitar que se presente este evento.

¿Se puede prevenir el dolor crónico? Sí, y esto es lo que dicen los especialistas al respecto.

¿Cómo evitar que el dolor agudo se transforme en dolor crónico?

La Cleveland Clinic informa que el dolor agudo generalmente aparece de repente y es provocado por algo específico, pero no dura más de 6 meses y se quita cuando ya no existe una causa subyacente para la dolencia.

Huesos rotos, cirugía, trabajo dental, quemaduras o cortes, trabajo y parto son algunas causas del dolor agudo. Una vez que se quita, la persona puede regresar a sus actividades cotidianas.

El dolor crónico, por otra parte, es una dolencia continua y por lo general dura más de 6 meses. Algo a resaltar es que, a diferencia del dolor agudo donde hay una causa específica, algunos individuos pueden llegar a presentar dolor crónico sin tener lesiones corporales o daños aparentes en el cuerpo.

Dicha molestia crónica está relacionada con ciertos padecimientos como artritis, cáncer, neuralgia, fibromialgia, dolor de cabeza o espalda.

Atender el dolor crónico es necesario porque no solo se queda con las dolencias en la persona afectada, también afecta su estado de ánimo y por lo mismo, a su entorno.

Cleveland Clinic apunta que el dolor crónico causa efectos emocionales como depresión, ansiedad, enfado y miedo de volver a lesionarse.

¿Se puede evitar el dolor crónico?

El European Journal of Pain Supplements resalta que independientemente de la lesión desencadenante, tres procesos entrelazados se encuentran implicados en la transición del dolor agudo al crónico e incluyen:

  • sensibilización periférica
  • sensibilización central
  • modulación descendente

La Universidad de Harvard abunda que hay maneras de detener el dolor antes de que se vuelva crónico y saberlas son importantes, porque la mayoría de las personas experimentan dolor agudo, pero si ignoran los síntomas persistentes o graves y no buscan tratamiento, las condiciones pueden permitir que se progrese a un estado crónico.

Por ello, las recomendaciones de Harvard para que el dolor agudo pase al dolor crónico son:

  1. Buscar ayuda: Harvard menciona que a veces el dolor se vuelve crónico porque no se le dio suficiente atención y por ello lo recomendable es abordar el problema desde el principio
  2. Tratamiento individual: se debe recibir un tratamiento personalizado por parte de un algólogo pues el dolor crónico puede ser complicado de revertir y, a veces, incluso es imposible. El especialista verá si el objetivo es restaurar la función, controlar los brotes o reducir los síntomas.