Edgar nunca tuvo sobrepeso ni obesidad, sin embargo, a los 37 años fue diagnosticado con diabetes tipo 2 y el momento en el que se enteró, según dice, fue “caótico” pues tuvo una crisis muy fuerte.

“Mis primeros síntomas fueron ganas constantes de orinar y mucha sed, estuve así una semana y cuando fui al médico a hacerme análisis me dijeron que se trataba de diabetes. Esa misma noche me puse muy mal, llegué a 650 de azúcar o un poco más, lo que me llevó a una cetoacidosis diabética que incluso casi me ocasiona un infarto”, recuerda.

Debido a esta situación, estuvo 4 días internado en terapia intensiva, donde se hizo todo lo posible por estabilizarlo. 

(Foto: Edgar, paciente de diabetes

“Literalmente me rescataron de las garras de la muerte y fue cuando me declararon como paciente con diabetes tipo 2”, afirma.

Más de 14 millones de mexicanos viven con diabetes

Cada 14 de noviembre se conmemora el Día Mundial de la Diabetes, una enfermedad que, de acuerdo con la Federación Internacional de Diabetes, afecta al 16,9% de la población en México, lo que equivale en promedio a 14,1 millones de personas. 

Por su parte, el Instituto Nacional de Salud Pública indica a través de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT 2021) que en el país hay 13,4 millones de personas con diabetes tipo 2, cifra que casi se ha duplicado desde 2006, cuando había 7,3 millones. 

Sin embargo, destacan que muchas de estas personas no están diagnosticadas, por lo que la cifra se elevaría y estaría en concordancia con la de la Federación Internacional.

Debido a estas cifras alarmantes, México está catalogado como uno de los países con alta prevalencia de diabetes tipo 2, asegura la educadora en diabetes Marisol Olarra.

Generalmente la diabetes no da síntomas ¿Cómo reconocerlo?

En entrevista con SuMédico, la doctora María del Mar Aguirre Salmones, especialista en obesidad y comorbilidades, así como educadora de diabetes para la Federación Mexicana de Diabetes, explica que la diabetes es una condición en que el cuerpo tiene dificultad para utilizar la glucosa.

En el caso de la diabetes tipo 1, la insulina, que es como la llave que utilizan las células para poder ingresar la glucosa a ellas y poder generar energía, no existe. 

(Foto: freepik)  

Por su parte, en la diabetes tipo 2 a la insulina le cuesta trabajo “abrir la puerta” por lo que no hay energía y las células sufren no solo a nivel del páncreas que es donde se da este proceso, sino que hay alteraciones en muchos lados e incluso a largo plazo debido a esta falta de energía.

También existe la diabetes gestacional que ocurre en el embarazo y en algunos casos se quita al dar a luz, pero tienen un mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 más adelante.

La experta en diabetes tipo 1 y 2 destaca que entre las principales alteraciones por la diabetes se encuentran daños a los vasos sanguíneos, retina, riñón, nervios, corazón, cerebro, entre otros, por lo que es una enfermedad compleja.

“Muchas personas comienzan con una resistencia a la insulina que después evoluciona hacia diabetes tipo 2”, explica la doctora Aguirre.

Generalmente al inicio no hay síntomas, porque el cuerpo se acostumbra a esta falla, pero eventualmente empiezan molestias, como:

  • Mucho cansancio
  • Sed y hambre excesiva
  • Ganas frecuentes de orinar

Si la enfermedad no se diagnostica, la persona puede terminar en el hospital por estados de glucosa muy alta, como fue el caso de Edgar. 

Millones de personas con diabetes no saben que lo padecen

Un problema grave es que de los 14,1 millones de mexicanos que se estima viven con diabetes, un 6,7 millones de ellos no lo saben o no están diagnosticados, apunta la experta. 

Esto se debe, principalmente a que nos falta más educación para acudir a tiempo al doctor a hacernos una prueba y prevenir.

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Ante este panorama, se espera que para 2045, haya más de 20 millones de personas adultas viviendo con diabetes en el país, la mayoría de ellos sin control de la enfermedad, lo que los predispone a mayores complicaciones. 

Un diagnóstico de diabetes te lleva a un duelo

Edgar cuenta que cuando recibes un diagnóstico de diabetes es un golpe emocional muy fuerte, más si ocurre de forma caótica como en su caso. 

“Estuve 4 días en terapia intensiva y otros 4 más en medicina interna para estar fuera de peligro y controlado, pero en ese periodo también viví mi proceso de duelo, esta parte donde te enojas reniegas y te preguntas por qué a mí, aunque no encuentras respuesta”, relata.

Sin embargo, dice que no se dejó vencer y salió muy convencido de que tenía que hacer algunos cambios en su vida.

“En ese entonces no tenía tan malos hábitos y nunca he padecido obesidad ni sobrepeso. En mi familia hay casos de diabetes, pero aun así yo pensaba que me cuidaba lo suficiente y el haber sido diagnosticado de manera tan repentina me puso a pensar muchas cosas”, agrega.

Edgar recuerda que lo primero que hizo después de salir del hospital con su diagnóstico de diabetes tipo 2 fue informarse. Cuenta que compró un libro de la Clínica Mayo acerca del tratamiento y además buscó tanta información como pudo en Internet y revistas.

“Así aprendí que no había de otra más que cuidarse y cambiar hábitos en cuanto alimentación y ejercicio”, señala. 

En México tenemos un factor de riesgo hereditario 

La doctora Aguirre indica que la diabetes tipo 1 afecta generalmente a los niños y se ven diagnósticos desde los 3 o 4 años; en la diabetes tipo 2, que es la más común en México, se diagnostica más a partir de los 40 años, aunque en los últimos años se han visto casos más jóvenes. 

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En México tenemos un factor de riesgo hereditario importante, apunta la experta, ya que nuestra genética nos predispone a la enfermedad, lo que se agrava con los malos hábitos de vida, como el sedentarismo, el sobrepeso, los altos niveles de tejido adiposo y el tabaquismo.

Si la persona tiene otros trastornos adicionales como colesterol alto o hipertensión, hay un riesgo más alto de diabetes

¿La diabetes puede dar por un susto? La experta puntualiza que es falso, si bien puede haber una elevación de glucosa en un momento de estrés intenso, no significa que cause diabetes.

“Muchas veces las personas ya tienen problemas de glucosa sin saberlo y cuando se asustan, les checan sus niveles y es cuando se dan cuenta”, recalca la doctora Aguirre. 

Con la diabetes descubrí que correr me hace muy feliz

Edgar relata que solía practicar mucho futbol soccer, pero con su diagnóstico le dijeron que ya no podía hacerlo, así que decidió empezar a caminar 30 minutos diarios, pero eso no era suficiente, porque asegura que siempre ha sido una persona activa, así que empezó a correr. 

(Foto: Edgar, paciente de diabetes

“A mí no me gustaba correr antes de mi diagnóstico, yo decía ‘que corran los caballos’ pero cuando empecé a hacerlo me tuve que comer mis palabras, porque fue una disciplina que me atrapó y me hizo sentir de nuevo competitivo”, asegura. 

Además, descubrió que este ejercicio mejoraba mucho su estado anímico, pues estaba más contento, así que se volvió una herramienta ideal para mantenerse en control de su enfermedad

Con toda la información que obtuvo sobre la diabetes, este paciente también aprendió a contar carbohidratos, la lectura de etiquetas y cómo saber balancear su comida, lo que se complementó con la dieta que el nutriólogo diseñó.

Hay que tener en cuenta el contexto en México para controlar la diabetes

La doctora Aguirre señala que en la alta incidencia de diabetes no solo influye la falta de prevención, también el poco acceso a servicios de salud, a los tratamientos y a los insumos que se requieren para controlar la enfermedad. 

Asimismo, destaca que se requiere de difusión sobre los comportamientos que nos pueden ayudar a prevenir la diabetes, como el ejercicio diario y la buena alimentación, pero de forma que cualquier persona pueda hacerlo sin importar su estilo de vida.  

(Foto: pexels) 

“Una persona que vive muy lejos de su trabajo y se va en transporte público no tiene mucho tiempo ni energía de hacer 45 minutos de ejercicio al día, pero debemos buscar la manera de incluir conductas saludables en su día a día, porque no es fácil”, detalla la especialista. 

Por ello, asegura que es importante tener en cuenta el contexto de la población mexicana para combatir la diabetes, pues no todos tienen las mismas facilidades. 

También es necesario derribar los mitos, pues muchas personas no acuden al médico por miedo a recibir el diagnóstico de diabetes porque no hay suficiente información de que es algo que se puede tratar y que pueden vivir bien a pesar de la condición.

“Todavía existen muchos mitos de que si te inyectan insulina te vas a quedar ciego o que si te da diabetes inevitablemente te van a cortar una pierna, lo que dificulta el diagnóstico oportuno”, lamenta la doctora Aguirre.

En su opinión, se necesitan más educadores en diabetes que orienten bien a los pacientes para que ellos después no digan que nadie les avisó que se tenían que hacer ciertos estudios o lo que debían de comer. “El paciente debe ser autosuficiente y responsable de la situación”. 

Agrega que las personas con diabetes deben empoderarse y poder exigir que les expliquen su tratamiento o que los manden a revisiones con el oftalmólogo, el nefrólogo o el cardiólogo. 

La pandemia favoreció el descontrol de la diabetes

Con la pandemia, la experta asegura que muchos pacientes se descontrolaron porque ya no acudieron a sus citas, así que hubo que reiniciar los tratamientos, volver a explicar lo que les pasaba, aunado a los miedos que habían porque se decía que una persona con diabetes tiene más riesgo de covid.

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“Eso es falso, el riesgo es el mismo, pero si hay infección, sí hay más posibilidad de complicaciones”, puntualiza.

Lo que si se vio, según la doctora Aguirre, es que el covid atacaba las células pancreáticas, lo que facilitó que en algunas personas que se recuperaron, se desarrollara la diabetes, aunque es difícil saber si fue por la infección o si la persona ya tenía altos niveles de glucosa y no lo supo hasta que se enfermó de coronavirus.

“Además hubo menos acceso a medicamentos y a consultar a los mismos médicos, pues estaban dirigidos a controlar la pandemia”, destaca.

Ahora que ya se aplicaron las vacunas covid, la especialista reitera que los pacientes también deben protegerse de la influenza y que deben estar al pendiente de sus niveles de glucosa para que estén en control de cualquier complicación.

“Si el paciente mantiene su automonitoreo, toma sus medicamentos, acude a sus revisiones, hace ejercicio, no fuma y come de forma balanceada, puede estar controlado y hacer su vida normal”, señala.  

Hay 3 retos principales de las personas con diabetes

Desde la experiencia de Edgar, existen muchos retos para los pacientes con diabetes en México. El principal y el mayor es la educación, pues a pesar de que hay mucha información disponible, los pacientes no se toman el tiempo necesario para aprender sobre su enfermedad.

“Pero es un reto personal, es decir, cada quien tiene que asumir esa responsabilidad y saber que se tienen que informar, aprender y preguntar, porque muchos incluso ni siquiera le dicen sus dudas al médico”, explica. 

Otro reto fundamental tiene que ver con la economía y el acceso a los tratamientos, pues el paciente asegura que el éxito para un buen control de la diabetes también depende mucho de poder monitorearse. 

“La verdad no es algo que salga barato porque hay que comprar tiras o lancetas dependiendo del glucómetro que uses entonces un padre de familia con diabetes que trae 500 pesos en la bolsa, probablemente va a gastar ese dinero en la comida de su familia antes de en lo que necesita para su control”, agrega. 

Por ello, pide a los laboratorios que fabrican medicamentos, glucómetros, tiras, lancetas y demás, que apliquen modelos financieros que ayuden a abaratar un poco sus productos de tal manera que cualquier paciente pueda comprar su glucómetro.

(Foto: pexels) 

Finalmente, el gobierno también tiene su parte, dice Edgar. “No quiero que nos regale nada, pero sí que haga su trabajo para asegurar costos más accesibles a las personas que más lo necesitan”, asegura.

“Hay mucho por hacer y debemos cooperar todos, desde los que ya estamos diagnosticados, hasta quienes tengamos algún pariente, conocido o amigo con la enfermedad, tenemos que educarnos en el tema”, recalca. 

¿Cómo prevenir la diabetes?

La diabetes no es una enfermedad curable, pero si prevenible, por lo que la doctora Aguirre señala que todas las personas debemos estar al pendiente de nuestros niveles de glucosa, incluso si no tenemos ningún síntoma. Si tenemos un familiar directo con la enfermedad, con mayor razón debemos revisarnos.

Además, destaca que no hay que dejarse llevar por falsas noticias en Internet, pues muchas personas se “diagnostican” en Tik Tok, lo que no es adecuado, hay que acudir con los expertos. 

“No debemos tener miedo de un diagnóstico de diabetes, sino de las complicaciones que podemos desarrollar si no nos atendemos a tiempo. Hay que hacernos responsables de nuestra propia salud, hacer ejercicio, aumentar el consumo de frutas y verduras y buscar la capacitación adecuada”, refiere. 

Hay que hacerse responsable del control de la diabetes

Edgar saber muy bien que recibir un diagnóstico de diabetes es difícil, hay miedo y angustia, hasta se puede caer en un estado de pánico y ansiedad, porque todo es un mundo nuevo, pero asegura que es posible enfrentarlo con conocimiento.

“Yo les diría a otros pacientes que mantengan la calma y empiecen a documentarse acerca de su enfermedad, pero en fuentes con información confiable”, señala.

Pero sobre todo, hace un llamado a que las personas con diabetes se hagan responsables de su tratamiento porque está en cada uno el control de su enfermedad.    

(Foto: pexels) 

“Sigue las indicaciones del médico y asume tu responsabilidad, tú decides qué comer, si haces ejercicio y estás al tanto de tus controles médicos. Si lo haces, vas a poder tener una vida plena y hacer lo que te gusta, con una buena calidad de vida”, asegura. 

“Una vez que estás diagnosticado, no se te va a quitar”

Edgar dice que, aunque muchos dirán que se oye muy fácil, él es la prueba viviente de que es posible, pues lleva 16 años con el diagnóstico y no ha dejado de hacer nada de lo que le gusta, sigue trabajando, tiene una profesión y lo hace con mucho gusto.

“Salgo y corro por las calles, por los cerros y las montañas y eso a mí me llena, me da mucha felicidad”, asegura.

Desde su perspectiva, los pacientes deben recordar que una vez que estás diagnosticado no se va a quitar y recalca que quien diga lo contrario está mintiendo. “Hay que hacerse a la idea de que no es una gripa y no se quita con un remedio, tienes que seguir un tratamiento médico”. 

Desde luego nadie quiere estar enfermo ni tirado en una cama de hospital, dice Edgar, pero si cada uno lo quiere ver, la diabetes también tiene sus cosas buenas, se puede salir adelante y vivir bien.  “Depende de cada uno”. 

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