Científicos alemanes del Hospital Universitario Charité de Berlín y la Universidad Goethe de Fráncfort del Meno realizaron una investigación en la que descubrieron la presencia de un gen que era desconocido y que se relaciona con la aparición y el desarrollo de tumores en el sistema linfático.

El hallazgo ocurrió al examinar los genes que se modifican en el cáncer linfático con el fin de identificar un proceso clave en el desarrollo de la enfermedad y en la reparación del daño genético, lo cual podría abrir nuevas e importantes líneas de investigación para terapias contra este tipo de cáncer.

Un proceso común dentro del desarrollo del cáncer linfático es la alteración de las vías de señalización de las células. Dentro de ese proceso, también se altera una señalización llamada SUMOylation, la cual es una modificación dirigida de proteínas que tiene la capacidad de cambiar sus propiedades y determinar su tiempo de vida o ubicación dentro de la célula.

(Sistema linfático (LamiotLymphaticSystem3, Cropped por Ara4, CC BY-SA 3.0)

Gen desconocido responsable del cáncer linfático

El profesor Ulrich Keller, director de la Clínica Médica con enfoque en hematología, oncología e inmunología tumoral en el Charité, mencionó que el hallazgo del estudio ayudará a crear nuevas formas de tratamiento al haber encontrado un gen desconocido del cáncer que ejecuta la vía de señalización central en enfermedades tumorales.

Para realizar lo anterior, el equipo de científicos alemanes utilizó el sistema de transposones, que es una técnica en la que los genes de un modelo se activan y desactivan al azar saltando secciones del genoma con el fin de examinar su efecto sobre el desarrollo del tumor. Con ello, se buscaron los genes que se modifican en los linfomas.

La importancia del estudio también reside en la novedad de los resultados como explica Markus Schick, líder del equipo y principal autor del estudio, ya que aunque previamente existían estudios que han caracterizado con precisión el genoma de las enfermedades tumorales, éstos se realizan en un grupo reducido de pacientes y por lo tanto la interpretación del resultado se dificulta.

(Sistema linfático (NIH) 

La importancia del gen SENP6

En cambio, con este nuevo enfoque se han descubierto numerosos genes de cáncer hasta ahora desconocidos, incluido el gen SENP6, el cual se pierde en un tercio de todos los pacientes con linfoma. Con base en ello se identificaron los mecanismos funcionales y se desarrolló una estrategia de terapia. 

Los científicos también descubrieron que la desactivación dirigida del gen SENP6 conduce al desarrollo del cáncer. Sin embargo, en un entorno normal en células sanas, dicho gen tiene un rol fundamental en la reparación de daño del ADN, pero una vez que se pierde, su función se ve afectada y el material genético se daña, lo que propicia los tumores y el cáncer.

Sin embargo, los investigadores descubrieron que la formación de tumores por la pérdida del gen SENP6 podría suprimirse eficazmente mediante la inhibición de la enzima de reparación del ADN PARP con ayuda de medicamentos que ya han sido aprobados para el tratamiento del cáncer de mama.

¿Qué es el sistema linfático?

(Diagrama de un capilar linfático (Cancer Research UK, Diagram of a lymphatic capillary CRUK 023 espCC BY-SA 4.0)

El sistema linfático se define como una red de órganos, ganglios linfáticos, conductos y vasos linfáticos que producen y transportan linfa desde los tejidos hasta el torrente sanguíneo. La linfa es un líquido compuesto de dos cosas: los glóbulos blancos, que son lo que luchan contra las enfermedades y el quilo, que es un líquido proveniente de los intestinos que contiene proteínas y grasas. 

Los ganglios linfáticos son estructuras pequeñas y suaves que producen células inmunitarias, se encuentran en el cuello, las axilas, la ingle, el interior del centro del tórax y el abdomen. El sistema linfático incluye las amígdalas, las adenoides, el bazo y el timo. 

Para aprender más de...¿Qué tipo de cáncer es más frecuente en niños?

Cáncer infantil:
El cáncer es la principal causa de muerte entre los 5 y 14 años de edad. Anualmente mueren aproximadamente 2,000 niños dado que en México la supervivencia estimada a 5 años es del 56%, mientras que en otros países alcanza más del 80%. En el país existen solamente 64 Unidades Médicas Acreditadas (UMA) para la atención integral de niños y adolescentes con cáncer.
Leucemia:
Es el tipo de cáncer pediátrico más frecuente, representa el 52% del total de casos en México. Es una enfermedad de la sangre y la médula ósea en la que son afectados los glóbulos blancos (linfocitos).Sus síntomas son:anemia, fiebre constante, moretones y sangrado excesivos y sin razón aparente, dolor de huesos y articulaciones, ganglios en las axilas, el estómago y la ingle, debilidad y palidez y pérdida de apetito.
Neuroblastoma:
Es un cáncer que se desarrolla en el sistema nervioso; el sistema nervioso se encarga de los pensamientos, los cinco sentidos, el movimiento y la vista, está compuesto del cerebro, la médula espinal y los nervios. Los niños menores de 5 años son quienes presentan más casos. Los síntomas son: dolor abdominal, en el pecho o los huesos, silbido al respirar, pupilas desiguales y círculos oscuros alrededor de los ojos o bultos debajo de la piel.
Linfomas:
Son tipos de cáncer que se desarrollan en el sistema linfático, el cual se encarga de transportar los glóbulos blancos al cuerpo mediante un líquido llamado linfa. Existen dos tipos de linfoma: el linfoma no Hodgkin y el Hodgkin, el primero es el más común en niños. Los principales síntomas de la enfermedad son la hinchazón de los ganglios linfáticos, fiebre y fatiga.
Osteosarcoma:
Es un tipo de tumor que se desarrolla en los huesos, principalmente en los grandes localizados en la espinilla, el muslo o el brazo. Esta enfermedad se presenta mayoritariamente en adolescentes de 15 años.Los síntomas principales son: dolor de huesos, dolor de articulaciones, fracturas por movimientos rutinarios, limitación de movimiento y cojera.
Rabdomiosarcoma:
Es un tipo de cáncer en el que se forman células cancerígenas en los tejidos musculares. Los niños que más casos presentan son en edades de 2 a 5 años. Los síntomas que se presentan son: bultos que crecen y causan dolor, ojos saltones,dolor de cabeza, problemas para orinar y evacuar, sangre en la orina y sangrado de la nariz, la vagina o el recto.
Tumor de Wilms:
Es un tipo de cáncer de riñón que afecta a uno o ambos riñones. Los niños de 3 a 4 años son quienes presentan más casos. Los síntomas más comunes son: bultos, hinchazón y dolor en el abdomen, color anormal de la orina, estreñimiento, fiebre, hipertensión arterial, sensación de molestia, inapetencia, náuseas y vómitos.

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Con información de: EFE