Estar expuesto al virus del SARS-CoV-2 no siempre provoca la infección, debido a que las células T ayudan a combatir el virus junto a los anticuerpos, ya que los altos niveles de células inmunitarias protectoras que combaten algunos resfriados comunes también hicieron que las personas tuvieran menos probabilidades de contraer covid-19, de acuerdo con un estudio.

“Estar expuesto al virus del SARS-CoV-2 no siempre provoca la infección, y hemos querido entender por qué. Descubrimos que los altos niveles de células T preexistentes, creadas por el cuerpo cuando se infectan con otros coronavirus humanos como el resfriado común, pueden proteger”, señaló Rhia Kundu, autora principal del estudio e investigadora del Instituto Nacional del Corazón y el Pulmón del Imperial.

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Los investigadores descubrieron niveles más altos de células T contra ciertos resfriados en personas que no desarrollaron covid-19 mientras que vivían con alguien que tenía la enfermedad, según un estudio publicado este 10 de enero por el Imperial College London del Reino Unido.

Estos hallazgos, publicados en la revista Nature Communications, aportan más pruebas de los efectos protectores de las células T, un brazo del sistema inmunitario que están ganando terreno a medida que la pandemia se extiende hacia su tercer año y nuevas variantes como ómicron erosionan la protección de la vacuna.

Para aprender más de...¿Cómo funcionan las vacunas contra el covid-19?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) reporta que actualmente hay más de 200 vacunas contra el covid-19 en desarrollo. Eso no significa que ya estén próximas a ser utilizadas; de hecho, solo 52 se encuentran en las fases de ensayos humanos para comprobar su eficacia o descartarla. Pero ¿cómo funcionan realmente las vacunas anticovid?
Métodos:
Existen 3 métodos para fabricar una vacuna: con agentes patógenos (virus o bacterias) íntegros; con fragmentos del agente patógeno o con el material genético del virus.
(Foto: https://www.scientificanimations.com/wiki-images/, 3D-medical-animation-coronavirus-structure scientificanimations com esp2, CC BY-SA 4.0)
Método 1 con vacunas inactivadas:
Este es una de las 3 estrategias para desarrollar la vacuna bajo el método de agente patógeno íntegro. Aquí se va a aislar el patógeno y se va a destruir o inactivar por medio de sustancias químicas, calor o radiación.
Método 1 con vacunas atenuadas y vectores víricos:
En las vacunas atenuadas se utiliza el virus o un patógeno similar y se mantienen activos pero debilitados; para el vector vírico se usa un virus inofensivo que va a transportar proteínas del patógeno a combatir a fin de que se induzca una respuesta inmune sin causar la enfermedad.
Método 2:
Las vacunas con fragmentos del patógeno solo utilizan partes del virus o la bacteria que son indispensables que el sistema inmune reconozca, estas subunidades suelen ser proteínas o hidratos de carbono.
Método 3:
En la vacuna de ácido nucleico se utiliza una secuencia del material genético para que proporciones instrucciones al cuerpo mediante el ADN o ARN para fabricar proteínas específicas y no todo el virus con la finalidad de que el sistema inmune las reconozca y luche contra ellas.
Actualmente las principales vacunas utilizadas contra el coronavirus utilizan alguno de estos métodos. Los más comunes son el 2 y 3.
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Células T generadas por gripe común pueden proteger contra covid

Para el estudio, los científicos de Reino Unido analizaron muestras de sangre de 52 personas que vivían con alguien que había dado positivo a covid-19, de las cuales la mitad no se infectó, por lo que sus conclusiones muestran por primera vez el papel protector de las células T inducido por otros coronavirus.

En comparación con los anticuerpos, las células T tienden a sobrevivir más tiempo en el organismo y pueden eliminar las células infectadas, lo que evita enfermedades graves. Asimismo, tienden a atacar una gama más amplia de patógenos relacionados que los anticuerpos, lo que permite un mayor grado de protección cruzada entre diferentes virus o variantes, explicó Peter English, ex presidente del comité de medicina de salud pública de la Asociación Médica Británica.

Pese a lo anterior, los hallazgos tienen sus advertencias. El estudio fue pequeño y el 88% de los participantes eran de etnia blanca europea, por lo que los investigadores señalaron que la mejor manera de protegerse contra la covid-19 sigue siendo la vacunación completa, incluida la administración de la dosis de refuerzo.

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¿Una vacuna universal, podría ser la solución?

Los anticuerpos provocados por las vacunas contra covid-19 bloquean la proteína de la espiga, que el virus utiliza para entrar en las células, por lo que esas vacunas tienden a perder eficacia cuando la espiga sufre mutaciones significativas, como ha ocurrido con la variante ómicron.

Pese a lo anterior, las células T creadas en respuesta a otros coronavirus se dirigen a las proteínas internas del SARS-CoV-2, según los científicos, por lo que un enfoque similar podría ayudar al desarrollo de una vacuna universal que pudiera prevenir la infección de las variantes actuales y futuras, comentaron los autores del estudio.

“Las proteínas a las que se dirigen las células T protectoras que hemos identificado mutan mucho menos. Por tanto, las nuevas vacunas que incluyan estas proteínas internas conservadas inducirían respuestas de células T ampliamente protectoras que deberían proteger contra las variantes actuales y futuras”, finalizó Kundu.

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(Con información de Bloomerg)