Investigadores en Suiza encontraron que las bacterias pueden ser nuestros aliados contra el cáncer, pero no en la manera en la que las conocemos. En sus palabras, las bacterias magnéticas pueden ser usadas para combatir los tumores cancerosos, pues atraviesan las paredes de los vasos sanguíneos y después, colonizan el tumor.

No se trata de magnetos como los que usas para pegar recordatorios en el refrigerador, sino moléculas que contienen partículas de óxido de hierro y pueden ser controladas por imanes desde fuera del cuerpo de las personas.

Bacterias magnéticas, el nuevo enfoque contra el cáncer

El enfoque de las bacterias magnéticas es novedoso porque, dicen, solo se necesita aplicar un campo magnético giratorio al tumor. Esto permitirá una mejora en la capacidad de las bacterias para cruzar la pared vascular e impulsar las bacterias hacia adelante.

Dicho procedimiento con las bacterias magnéticas es efectivo por tres razones:

  1. Es 10 veces más potente que la propulsión mediante un campo magnético estático
  2. Las bacterias impulsadas por el campo magnético giratorio están en constante movimiento
  3. A diferencia de otros métodos, no se necesita rastrear las bacterias por medio de imágenes

“Una vez que las bacterias magnéticas atraviesan la pared de los vasos sanguíneos y se encuentran en el tumor, pueden migrar de manera independiente a lo profundo de su interior”, detalla la profesora de sistemas biomédicos receptivos, Simone Schürle.

La idea es que estas bacterias magnéticas pasen las paredes de los vasos sanguíneos y lleven medicamentos para el bienestar de las personas, pues, según sus pruebas, la bacteria dejó su carga dentro del tejido canceroso.