La pandemia de covid-19 dejó un impacto inconmensurable en el mundo. Hacia el final de 2021, se estimaba que el virus había cobrado la vida de 18 millones de personas, de acuerdo con mediciones del exceso de muertes, que se definen como las que ocurrieron como consecuencia directa o indirecta del covid. 

En México, el covid-19 llegó a lastimar un sistema de salud que solo se sostenía con un pie y que estaba pasando por un momento de transformación derivado de condiciones políticas que acontecían en el momento, dejando un mayor rezago en la atención de salud a pacientes con enfermedades crónicas y paralizando programas de salud preventivos. 

A diferencia de otras pandemias, la de coronavirus trajo una nueva variable a la ecuación. Nadie contaba con que el virus no sería pasajero en millones de personas y en cambio, provocaría secuelas de las que, a casi tres años, se siguen estudiando los efectos. La persistencia de síntomas se conoce como COVID prolongado o síndrome post-COVID (SPC). 

La Academia Nacional de Medicina mexicana ha mantenido una intensa actividad de investigación durante la pandemia y el libro Síndrome post-COVID-19. Certezas e interrogantes es la materialización de todo lo que doctores mexicanos han encontrado sobre el efecto inesperado que trajo el coronavirus

Anosmia por covid, la secuela que falta resolver  

La anosmia es uno de los síntomas del síndrome post-COVID que se aborda en el libro. La anosmia postcoronavirus es una secuela del patógeno y se cree que daña el neuroepitelio respiratorio. Aproximadamente 1 de cada 2 pacientes con coronavirus presentarán anosmia, un síntoma que impacta la calidad de vida de quienes la padecen. 

(Foto: Especial)

La anosmia es la pérdida del olfato. Algunos estudios mencionan que el daño es causado por la invasión del agente viral en los receptores celulares ACE2 y TMPRSS2, que se encuentran en el epitelio nasal y olfatorio. 

Las personas con anosmia tienen una afectación en la habilidad de disfrutar alimentos, fragancias y detectar aromas que pueden alertar peligro. También presentan un deterioro en el aspecto psicosocial pudiendo presentar depresión, mala nutrición, trastornos antisociales y muerte prematura

La presencia de alteraciones del olfato podría justificar la afectación del sistema nervioso central. La anosmia en ocasiones se presenta como el primer síntoma de covid-19 y se estima que está presente entre 19 y 68% de los pacientes. 

En otros estudios se estima que exista algún grado de pérdida del olfato en 85 a 98% de los afectados por covid-19. El 95% de los que presentan anosmia se recuperan en un promedio de 9 días. 

(Foto: Especial)

5 teorías por las que el covid causa pérdida de olfato 

Se tienen varias teorías acerca de por qué el covid-19 afecta el olfato, las cuales son descritas en el libro: 

  1. La enzima convertidora de angiotensina 2 funciona como receptor para el COVID-19. Este receptor se encuentra en varios órganos, incluyendo la mucosa respiratoria y el sistema nervioso central. 
  2. Obstrucción por inflamación de la corredera olfatoria que impide el paso del aire y evita que los armas lleguen al epitelio olfatorio, por lo que la inflamación de la mucosa nasal  y las secreciones provocan anosmia.
  3. Cambios en la estructura de los cilios olfatorios, así como en la transmisión de los olores. Las infecciones virales pueden alterar la estructura de los cilios olfatorios
  4. Daño en el bulbo olfatorio
  5. Daño al epitelio olfatorio. Se han visto cambios histológicos en el epitelio olfatorio posterior a la infección viral.
  6. Daño a las neuronas totipotenciales olfatorias.  Es probable que el daño en las células totipotenciales perpetúa la anosmia y retrasa la capacidad de regeneración del epitelio olfatorio.

(Foto: Especial)

¿Cómo se trata la anosmia por covid?

El tratamiento con mayor evidencia es la terapia de rehabilitación olfatoria, la cual consiste en que el paciente inhale diferentes tipos de aromas mediante una variedad de aceites esenciales

Se debe realizar dos veces al día con cuatro olores intensos: rosa, eucalipto, limón y clavo. Durante la mañana y la tarde, los pacientes huelen durante 10 segundos cada uno de los 4 aromas. La duración es de 6 meses; si se realiza por menos de 12 semanas no será efectiva. 

Aunque todavía falta una mayor comprobación de la efectividad de la terapia, se cree que podría ayudar a que se regeneren los receptores olfatorios neuronales y exista un  aumento en el procesamiento de toda la información que llega a las neuronas olfatorias. 

La terapia farmacológica sería con corticosteroides sistémicos y/o intranasales, aunque se desconoce la efectividad pero tienen potencial. 

  • El tratamiento debe incluir apoyo psicológico y nutricional
  • Se debe enfatizar a los pacientes de la importancia de revisar la instalación de gas, tener preocupación con los alimentos 
  • Se sugiere que los fumadores dejen de fumar

SIGUE LEYENDO: