La relación entre el cerebro y el intestino ha sido poco estudiada aunque algunos trastornos digestivos podrían ser causados por alteraciones en el cerebro, de acuerdo con el doctor Emeran Mayer, gastroenterólogo, neurocientífico y distinguido investigador en la Universidad de California en Estados Unidos. 

En ese sentido, es posible que el estrés y las alteraciones alimenticias de la conexión intestino-cerebro juegan un rol importante en trastornos digestivos como el síndrome del intestino irritable, dijo el doctor Mayer durante su ponencia  “Eje intestino-cerebro” en el Foro de Nutrición organizado por el Instituto Danone.

Las emociones negativas o positivas que se experimentan también juegan un rol en el conectoma intestinal. Las emociones negativas como el estrés, la ira o el miedo pueden alterar la función intestinal de manera regional y cambiar el entorno en el que viven los microbios y la capacidad de los microbios para comunicarse con el sistema inmune

(Foto: Foro de Nutrición Danone)

¿Alteraciones en el cerebro pueden causar síndrome del intestino irritable?

¿Existe una relación entre los intestinos y el cerebro? Sí la hay y es bastante importante conocerla, ya que la alteración en el microbioma, las bacterias que habitan en el sistema digestivo, podrían causar alteraciones en el sistema nervioso, dijo el doctor Mayer. 

Contrario a lo que se enseña en medicina, los intestinos no solo son un órgano digestivo pues el cerebro está estrechamente relacionado con ellos. 

La comunicación del sistema nervioso en la regulación del intestino es importante y pocas personas han pensado en eso, dijo el doctor Mayer. Si algo va mal en esta comunicación, esto puede tener un impacto en lo que una persona experimenta y siente desde el intestino. Un ejemplo de esto es la enfermedad del síndrome del intestino irritable.

(Foto: Pexels)

El sistema digestivo tiene su propio sistema nervioso

El intestino no es solo un órgano digestivo, sino que está formado por cientos de millones de células con diversas funciones por lo que a estas complejas interacciones se les ha llamado conectoma intestinal, el cual contiene:

  • 70% de las células inmunes del cuerpo 
  • La mayoría de las células que producen hormonas
  • 150 millones de células nerviosas  con el sistema nervioso entérico
  • Células epiteliales 

El intestino contiene diferentes tipos de hormonas entre las que destaca la serotonina, que guarda una estrecha relación con el funcionamiento del cerebro y enfermedades neurológicas como el Parkinson. Estas hormonas se almacenan y se producen en el intestino y luego se liberan al contacto con los microbios o componentes de comida. 

(Foto: Pexels)

Por su parte, el sistema nervioso entérico contiene 150 millones de células nerviosas y ayuda a regular, independientemente del cerebro, todas las funciones del intestino. Además interactúa con el sistema inmune y el sistema endocrino y contiene los mismos neurotransmisores que el cerebro ya que se producen muchas sustancias neuroquímicas. 

“El sistema nervioso entérico y el sistema nervioso hablan el mismo idioma y eso es lo que permite una comunicación continua entre los microbios, el sistema nervioso interior y el cerebro”, explica el doctor Mayer. 

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