Para algunas personas, la aplicación de la segunda dosis podrá darse ocho semanas después de haber recibido la primera inyección, detallan los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) en sus pautas actualizadas sobre la vacunación.

¿Qué personas podrán esperar más tiempo para recibir la segunda dosis? Aquí te lo contamos.

Aplicación de la segunda dosis: ¿Qué personas podrán esperar y por qué?

Las pautas de los CDC indican que se añadieron consideraciones para un intervalo de 8 semanas entre la primera y la segunda dosis cuando se recibió una vacuna de ARNm (Pfizer o Moderna).

Sus recomendaciones fueron actualizadas el 22 de febrero y en ellas se puede leer que un lapso de ocho semanas puede ser recomendado para:

  • personas mayores de 12 años, en especial para varones de 12 a 39 años.

A pesar de esta adición, no se eliminó la recomendación del intervalo anterior en la aplicación de la segunda dosis, que era más corto (tres semanas para la vacuna de Pfizer y cuatro para la de Moderna) y se sigue recomendando para:

  • personas con inmunodepresión moderada o grave
  • adultos mayores de 65 años
  • personas que requieren una protección rápida debido a una mayor preocupación por la transmisión comunitaria
  • aquellos con mayor riesgo de desarrollar un padecimiento grave

Para aprender más de...¿Cómo funcionan las vacunas contra el covid-19?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) reporta que actualmente hay más de 200 vacunas contra el covid-19 en desarrollo. Eso no significa que ya estén próximas a ser utilizadas; de hecho, solo 52 se encuentran en las fases de ensayos humanos para comprobar su eficacia o descartarla. Pero ¿cómo funcionan realmente las vacunas anticovid?
Métodos:
Existen 3 métodos para fabricar una vacuna: con agentes patógenos (virus o bacterias) íntegros; con fragmentos del agente patógeno o con el material genético del virus.
(Foto: https://www.scientificanimations.com/wiki-images/, 3D-medical-animation-coronavirus-structure scientificanimations com esp2, CC BY-SA 4.0)
Método 1 con vacunas inactivadas:
Este es una de las 3 estrategias para desarrollar la vacuna bajo el método de agente patógeno íntegro. Aquí se va a aislar el patógeno y se va a destruir o inactivar por medio de sustancias químicas, calor o radiación.
Método 1 con vacunas atenuadas y vectores víricos:
En las vacunas atenuadas se utiliza el virus o un patógeno similar y se mantienen activos pero debilitados; para el vector vírico se usa un virus inofensivo que va a transportar proteínas del patógeno a combatir a fin de que se induzca una respuesta inmune sin causar la enfermedad.
Método 2:
Las vacunas con fragmentos del patógeno solo utilizan partes del virus o la bacteria que son indispensables que el sistema inmune reconozca, estas subunidades suelen ser proteínas o hidratos de carbono.
Método 3:
En la vacuna de ácido nucleico se utiliza una secuencia del material genético para que proporciones instrucciones al cuerpo mediante el ADN o ARN para fabricar proteínas específicas y no todo el virus con la finalidad de que el sistema inmune las reconozca y luche contra ellas.
Actualmente las principales vacunas utilizadas contra el coronavirus utilizan alguno de estos métodos. Los más comunes son el 2 y 3.
(Foto: Spencerbdavis, Solo-mrna-vaccine-4, CC BY 4.0)

Los CDC mencionan que las vacunas de Pfizer y Moderna están aprobadas o autorizadas por la Food & Drug Administration (FDA) con un intervalo entre la primera y la segunda dosis de 3 semanas (vacuna de Pfizer) o de 4 semanas (para Moderna).

Sin embargo, el riesgo de desarrollar miocarditis, aunque pequeño, tiene mucho que ver con la decisión de alargar la aplicación de la segunda dosis.

De acuerdo con los centros, el riesgo relativo de miocarditis es más elevado para los hombres de 12 a 39 años, y este riesgo podría disminuir si se extiende el intervalo entre la primera y la segunda dosis.

“No se ha demostrado que extender el intervalo más allá de las 8 semanas otorgue un beneficio adicional. En la actualidad no hay datos disponibles para niños de 11 años o menos. Por lo tanto, un espacio de 8 semanas puede ser óptimo para algunas personas mayores de 12 años , especialmente para los varones de 12 a 39 años”, indican los CDC.

Los CDC resaltan que se prefiere que para la gente de 18 años o más, la vacunación de refuerzo sea con unas vacunas en especial y no con otras.

“Para la vacunación de refuerzo de personas mayores de 18 años se prefiere una vacuna contra el coronavirus de ARNm a la vacuna contra el COVID-19 de Janssen”, concluyen los CDC.