Si algo nos ha enseñado el coronavirus es que las acciones cotidianas pueden marcar la diferencia entre la vida sana, la hospitalización y los decesos. Acciones como lavarse las manos, guardar la sana distancia, cubrirse con la parte interna del codo al estornudar o toser y usar cubrebocas pueden evitar que la gente se infecte, pero en palabras de especialistas, existirían tres formas de prevenir pandemias… y lo mejor de todo, es que no costarían mucho dinero.

Se trata de acciones que solo tendrían un costo de 20 mil millones de dólares, una cantidad que, aseguran los especialistas, supone menos del 5% del valor estimado de los fallecimientos ocasionados por enfermedades infecciosas emergentes y una cifra inferior al 10% de los costos económicos.

Tres formas de prevenir pandemias sin tanto costo

Las tres formas de prevenir pandemias sin involucrar un costo económico elevado se encontrarían no tanto en el desarrollo de vacunas, sino en el monitoreo y el cuidado del entorno. Estas son las tres formas de prevenir pandemias sugeridas por los especialistas:

  • reducción de la deforestación
  • mejor gestión de la caza y el comercio de animales salvajes
  • mejor vigilancia de los agentes patógenos

Poniendo atención en esos tres puntos, mencionan los especialistas en su artículo publicado el 4 de febrero dentro del journal Science Advances.

“Se trata de prevenir, no solo curar. Estamos en desacuerdo de que solo debamos tomar medidas cuando la gente se enferma. Formuladores de políticas de renombre han promovido planes que argumentan que las mejores formas de abordar futuras pandemias deberían implicar la "detección y contención de amenazas zoonóticas emergentes". Tenemos un gran contacto con la vida silvestre que se sabe que alberga muchos virus, de los cuales algunos todavía no se han propagado a nosotros”, escriben los expertos.

Sus formas de prevenir pandemias futuras, argumentan, vienen del conocimiento de que el contagio de virus de animales a humanos es la principal fuente de riesgo pandémico y que, si se recuerda, el coronavirus probablemente pudo haber sido un ejemplo de esto.

“Hasta hoy, la mayor parte del dinero ha sido invertido después de que los virus alcanzaron una escala epidémica o pandémica, y sus daños económicos y de salud han crecido mucho. Cada una de las acciones propuestas puede reducir la amenaza potencial de futuras pandemias”, mencionan, aunque aclaran que por sí solas, no serán la solución.

“Se deben considerar las intervenciones planteadas como complementos similares a las propuestas para frenar la pérdida de biodiversidad y revertir el cambio climático”, concluyen.