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El virus que se activa con estrés y puede dejarte ciego

La llamada "Culebrilla" también puede provocarte sordera o parálisis facial

ADRIÁN AGUIRREJul 19, 2019 
Tiempo de lectura: 3 mins.

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La "Culebrilla" es un virus que puede activarse en el cuerpo si nos sometemos a niveles altos de estrés o presión y que incluso nos puede provocar ceguera. También se le conoce como Herpes Zóster y es causado por el mismo virus que causa la Varicela.

De acuerdo con la Asociación Americana de Oftalmología (AAO), se trata de un sarpullido rojo doloroso con ampollas que se rompen y forman costras. 

Esta institución indica que después de haber tenido varicela,  el virus se queda en las células nerviosas del cuerpo y puede permanecer latente (inactivo) y no tener ningún síntoma, pero a veces el virus se vuelve activo nuevamente y causa problemas, sucediendo esto cuando se envejece, principalmente después de los 50 años, debido al deterioro natural del cuerpo.

También puede volver a ponerse "activo" debido a cualquier cosa que debilite el sistema inmune, como en las siguientes situaciones:

  • enfermedad (como el VIH o cualquier otra enfermedad del sistema inmune)
  • fatiga o cansancio extremo
  • estrés o ansiedad
  • mala alimentación
  • quimioterapia o terapia de radiación
  • algunos medicamentos que reprimen el sistema inmune, como los corticoesteroides o las ciclosporinas

Cabe mencionar que esta enfermedad puede ser contagiosa de persona a persona, sin embargo solo puede transmitirse a otros que no hayan tenido varicela.

¿Cuáles son los síntomas?

En su página, la AAO señala que la "Culebrilla" comienza con con dolor, picazón y hormigueo en la piel. El enrojecimiento y el adormecimiento conducen a un sarpullido. Luego, se forman ampollas que se rompen y generan costras. Las ampollas y las costras pueden durar varias semanas. El dolor y el hormigueo pueden durar mucho más, pero casi nunca son permanentes.

Dicha enfermedad puede afectar la vista si llega a infectar los nervios del ojo, causando los siguientes problemas:

  • sarpullido en ambos párpados (superior e inferior)
  • enrojecimiento, ardor y derrame en el interior de los párpados y la parte blanca del ojo. Esto también se denomina “ojo rojo” o conjuntivitis.
  • ojo seco
  • riesgo de infecciones bacterianas en el ojo
  • visión borrosa y sensibilidad extrema a las luces brillantes
  • dolor, hinchazón y enrojecimiento en el interior del ojo (iritis)
  • hinchazón del nervio óptico detrás del ojo (neuritis óptica)
  • ruptura de la superficie de la córnea

Aunque también puede derivar en Glaucoma, Cataratas, Visión doble y cicatrización de la Córnea.

Tratamiento de la Culebrilla:

La Academia Americana de Oftalmología recomienda la vacuna contra el herpes zóster para las personas de 50 años de edad en adelante. Esta vacuna disminuye el riesgo de sufrir culebrilla dolorosa. Sin embargo, la vacuna contra el herpes zóster no trata la culebrilla activa ni el dolor que surge después que se ha ido el sarpullido.

En caso de presentar alguno de los síntomas antes mencionados, consulte a su oftalmólogo.


Con información de la Academia Americana de Oftalmología

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