La densidad de los senos, aunado a la no involución lobular (que es un cambio del tejido mamario relacionado con la edad), es un nuevo factor independiente de riesgo del cáncer de mama, señala un estudio reciente realizado por investigadores de la Clínica Mayo.
Durante poco más de 13 años se analizaron los casos de 2 666 mujeres de 18 a 85 años que tenían un tumor benigno del seno, el 6.5%, 172, desarrollaron cáncer de mama, publicaron en la revista Journal of the National Cancer Institute.
"Nuestros hallazgos también revelan que tener una combinación de senos densos sin involución lobular se asociaba con un mayor riesgo de cáncer de mama que tener senos no densos o grasos y una involución completa", escribieron en un comunicado de prensa.
Al identificar este proceso, los especialistas señalan que la densidad mamaria y la involución lobular pueden ser factores que permitan predecir el riesgo de desarrollar cáncer de mama, porque reflejan la interacción acumulativa de varios factores de riesgo géneticos y ambientales para la enfermedad, explicaron Gretchen L. Gierach del Instituto Nacional de Cáncer de Estados Unidos.
Otros factores del cáncer de mama son la edad, los antecedentes familiares y la edad del primer ciclo menstrual.