Hormona del amor aumenta en verano
La testosterona, encarada del deseo sexual y el amor, aumenta durante el mes de agosto, lo que provoca un aumento en las relaciones.
SUMEDICO
México, D.F. a 10 de agosto de 2012

De acuerdo con Cindy Hazan, de la Universidad de Cornell de Nueva York, y Helen Fisher, de la Universidad de Rutgers, en Nueva Jersey  el “amor de verano” tienen una base científica con un fundamento biológico ocasionado la testosterona.

Las especialistas indican que el amor y el deseo sexual, se debe principalmente  a una hormona llamada testosterona la cual aumenta cuando el día es más largo, es decir en verano, y alcanza el nivel más alto en el mes de agosto.

“Es sabido que nuestras hormonas influyen decisivamente en nuestro comportamiento y, como no, también en las emociones amatorias”, explicó Isabel Menéndez Benavente, psicóloga clínica especializada en infancia y juventud.

“Durante esta época es muy común que cupido ande suelto, es época de vacaciones, salimos más, interactuamos, las fiestas nocturnas, el alcohol, el calor y todo ello favorece que nos sintamos más propicios a establecer una relación”, indicó la psicóloga.

Cabe mencionar que con el buen tiempo y días largos, la serotonina, un neurotransmisor que afecta al estado de ánimo, dándonos una sensación de placer, relajación y de euforia.

Según Menéndez la serotonina es el antidepresivo más efectivo que nos prepara para las artes amatorias, una reacción muy parecida a lo que ocurre con las endorfinas, que se generan con actividades placenteras como el ejercicio, el aire libre y los orgasmos.

Asimismo argumentó que “En verano, por las circunstancias, somos más aptos para recibir estímulos sexuales y aquí influyen también las famosas feromonas, sustancias químicas que despide la piel y que están mucho más descubiertas en época de calor”.

¿Es excusa para la infidelidad?
En el caso del amor, ha sentenciado, el “órgano clave es el cerebro, y con esto se puede desmontar la disculpa del desenfreno o la infidelidad por culpa de las hormonas”.

Por tal motivo ser fiel a una pareja es posible, pues sí es posible resistirse a todos estos impulsos, porque posiblemente, y aquí también interviene la biología, haya establecido una relación en la que predomina ya la oxitocina, que hace que nos sintamos unidos a ella porque nos proporciona calma, sosiego y seguridad.

Los científicos también aclaran por qué muchos amores de verano se desvanecen cuando acaba el estío, al ser como “un espejismo”, con el consiguiente riesgo de que uno de los dos se quede “colgado”.

Nicole Praschak-Rieder y Matthaeus Willeit, del Centro de Adicción y Salud Mental de la Universidad de Toronto, realizaron algunos estudios en donde comprobaron la existencia de mayores cantidades del transportador de serotonina en época estival prácticamente en todas las áreas cerebrales.

Por otro lado, los resultados de las pruebas realizadas en la fase otoño-invierno mostraban un importante descenso en el estado de ánimo, éste se tornaba más negativo y apagado.

“No es casualidad que los individuos se sientan más felices y enérgicos en días soleados, de temperaturas cálidas, y decaiga el buen humor y la energía con la oscuridad de los meses invernales”, finalizó la experta. (Con información de ABC)