Un ataque cardíaco es una emergencia médica. Si usted experimenta síntomas, busque asistencia médica de inmediato. Llame al 911 o al número local de emergencias inmediatamente y NO trate de conducir usted mismo hasta el hospital. NO SE DEMORE debido a que usted está en el mayor riesgo de muerte cardíaca súbita en las primeras horas de un ataque cardíaco.
El médico llevará a cabo un examen físico y auscultará el corazón con un estetoscopio. El médico puede escuchar ruidos anormales en los pulmones (llamados crepitaciones), un soplo cardíaco u otros ruidos anormales.
Usted puede presentar pulso acelerado y la presión arterial puede ser normal, alta o baja.
Los exámenes para evaluar el corazón abarcan:
- Angiografía coronaria
- Tomografía computarizada
- Ecocardiografía
- Electrocardiografía (ECG) una vez o repetida a lo largo de varias horas
- Resonancia magnética
- Ventriculografía nuclear
Los exámenes de sangre pueden ayudar a mostrar si usted tiene sustancias producidas por el daño al tejido cardíaco o un alto riesgo de ataque cardíaco. Estos exámenes pueden ser:
- Troponina I y troponina T
- Creatina-cinasa y creatina-cinasa MB
- Mioglobina sérica
Si usted tuvo un ataque cardíaco, necesitará permanecer en el hospital, posiblemente en la unidad de cuidados intensivos (UCI). Estará conectado a una máquina de ECG, de tal manera que el equipo médico pueda observar cómo está latiendo su corazón.
Las arritmias (latidos irregulares) potencialmente mortales son la principal causa de muerte durante las primeras horas de un ataque cardíaco. Estas arritmias se pueden tratar con medicamentos o desfibrilación/cardioversión eléctrica.
El equipo médico le suministrará oxígeno, incluso si sus niveles de este elemento en la sangre son normales. Esto se hace para que los tejidos del organismo tengan fácil acceso al oxígeno y el corazón no tenga que esforzarse tanto.
Asimismo, se coloca una vía intravenosa dentro de una de las arterias y a través de ésta se inyectan medicamentos y líquidos. Es posible que se necesite una sonda insertada en la vejiga (sonda vesical), de manera que los médicos puedan observar qué tanto líquido está eliminando el cuerpo.
ANGIOPLASTIA Y COLOCACIÓN DE STENT
La angioplastia, también llamada intervención coronaria percutánea (ICP), es el procedimiento de emergencia preferido para abrir las arterias en algunos tipos de ataques cardíacos. Se debe llevar a cabo preferiblemente dentro de los 90 minutos después de llegar al hospital y antes de 12 horas después de un ataque cardíaco.
La angioplastia es un procedimiento para abrir vasos sanguíneos estrechos o bloqueados que le suministran sangre al corazón.
Un stent de la arteria coronaria es un pequeño tubo de malla metálica que se abre (expande) dentro de una arteria coronaria. Un stent se coloca con frecuencia después de una angioplastia y evita que la arteria se cierre de nuevo. Un stent liberador de fármaco contiene un medicamento que ayuda a prevenir el cierre de la arteria.
TERAPIA TROMBOLÍTICA (FÁRMACOS TROMBOLÍTICOS):
Dependiendo de los resultados del ECG, a ciertos pacientes se les puede administrar anticoagulantes. Es mejor si estos fármacos se administran dentro de las primeras 3 horas desde cuando el paciente sintió por primera vez el dolor torácico. Esto se denomina terapia trombolítica. El medicamento se administra primero a través de una vía intravenosa. Los anticoagulantes que se toman por vía oral se pueden prescribir posteriormente para prevenir la formación de coágulos.
La terapia trombolítica no es apropiada para personas que han tenido:
- Sangrado dentro de la cabeza (hemorragia intracraneal)
- Anomalías cerebrales tales como tumores o malformaciones vasculares
- Accidente cerebrovascular en los últimos 3 meses (o posiblemente más)
- Traumatismo craneal en los últimos 3 meses
La terapia trombolítica es extremadamente peligrosa en mujeres que estén embarazadas o personas que hayan tenido:
- Antecedentes de usar anticoagulantes como Coumadin
- Una cirugía o un traumatismo mayor durante las últimas 3 semanas
- Sangrado interno durante las últimas 2-4 semanas
- Úlcera péptica
- Presión arterial extremadamente alta
OTROS MEDICAMENTOS PARA ATAQUES CARDÍACOS:
Muchos medicamentos diferentes se utilizan para tratar y prevenir ataques cardíacos. La nitroglicerina ayuda a reducir el dolor torácico. Usted también puede recibir medicamentos fuertes para aliviar el dolor.
Los medicamentos antiplaquetarios, como el ácido acetilsalicílico y clopidogrel (Plavix), ayudan a prevenir la formación de coágulos. Pregúntele al médico cuáles de estos fármacos usted debe tomar y siempre hable primero con él antes de suspenderlos.
- Durante el primer año después de un ataque cardíaco, usted probablemente tomará ácido acetilsalicílico y clopidogrel todos los días. Después de eso, el médico puede prescribir sólo ácido acetilsalicílico.
- Si a usted le practicaron una angioplastia y le colocaron una endoprótesis coronaria después del ataque cardíaco, posiblemente necesite tomar clopidogrel con el ácido acetilsalicílico durante más de un año.
Otros medicamentos que usted puede recibir durante o después de un ataque cardíaco abarcan:
- Los beta-bloqueadores (como metoprolol, atenolol y propranolol) ayudan a reducir la tensión sobre el corazón y a bajar la presión arterial.
- Los inhibidores ECA (IECA) (como ramipril, lisinopril, enalapril o captopril) se utilizan para prevenir la insuficiencia cardíaca y bajar la presión arterial.
- Los medicamentos reductores de lípidos, especialmente las estatinas (como lovastatina, pravastatina, sinvastatina, atorvastatina y rosuvastatina) reducen los niveles de colesterol en la sangre para impedir que se incremente la placa. Estos medicamentos pueden reducir el riesgo de otro ataque cardíaco o de muerte.
INJERTO DE REVASCULARIZACIÓN CORONARIA
La angiografía coronaria puede revelar arteriopatía coronaria severa en muchos vasos o un estrechamiento de la arteria coronaria principal izquierda (el vaso que suministra la mayor parte de la sangre al corazón). En estas circunstancias, el cardiólogo puede recomendar un injerto de revascularización coronaria de emergencia (CABG, por sus siglas en inglés). Este procedimiento también se denomina "cirugía a corazón abierto". El cirujano toma ya sea una vena o una arteria de otro lugar del cuerpo y la utiliza para crear una derivación de la arteria coronaria bloqueada.
Pronóstico
La recuperación después de un ataque cardíaco depende de la cantidad y localización del tejido dañado. El pronóstico es peor si el ataque cardíaco causó daño al sistema de señales que le ordena al corazón contraerse.
Aproximadamente un tercio de los casos son mortales. Si la víctima sigue con vida dos horas después del ataque, es probable que sobreviva, pero puede tener complicaciones. Los casos que no presentan complicaciones pueden recuperarse totalmente.
Generalmente, una persona que haya tenido un ataque cardíaco puede retornar en forma lenta a sus actividades normales, incluyendo la actividad sexual.